PROBLEMAS OCASIONADOS POR EL USO DE PIERCINGS ORALES

Desde nuestra Clínica, nos gustaría hablaros de los posibles peligros y complicaciones que pueden surgir con la colocación de un piercing en la boca.

Hay que comenzar diciendo, que la mayoría de las veces estos piercings se colocan en centros no sanitarios, donde no nos garantizan la seguridad de la colocación y las complicaciones que pueden surgir.  Cada vez son más los casos de personas que llegan a nuestras consultas con problemas derivados por la colocación tanto en la zona de los labios como dentro de la boca o lengua.

Los piercings orales acumulan bacterias en la zona, pudiendo ser causantes de dolor, halitosis, sangrado e incluso, en casos graves, la aparición de una sepsis. Además pueden ocasionar abrasiones, desprendimiento de esmalte y posible rotura de las piezas dentales.

El uso reiterado del piercing puede provocar la pérdida del diente, debido a la posible exposición de la raíz, causada por la retracción de la encía y la perdida de hueso, que hace que disminuya el soporte del diente.

¿Cómo evitar complicaciones relacionadas con un piercing?

-Mantener una limpieza exhaustiva de la zona perforada durante al menos seis semanas desde la colocación, especialmente después de ingerir alimentos y bebidas.

-Se debe evitar la ingesta de alcohol, el tabaco y los alimentos duros y pegajosos que puedan causar irritación.

-Se recomienda utilizar un enjuague bucal antiséptico después de cada comida, cepillando el pendiente de la misma forma en la que se cepillan el resto de piezas dentales. Cuándo la zona agujereada se haya curado, es importante retirar el piercing todas las noches para proceder a su cepillado y eliminación de la placa invisible.

Fuente: onmeda.es